jueves, 30 de abril de 2015

70 años del Día del Trabajador



El 30 de abril de 1945 el general Isaías Medina Angarita firmó el decreto que establecía el “Día del Obrero”. La primera celebración oficial fue un año después. En 1936 un  grupo de zulianos marcharon  por su cuenta.



Hace 70 años los trabajadores venezolanos se montaron en un tren que arrancó en Paris y tenía 56 años rodando por el mundo: la celebración del Día del Trabajador.
Juan Vicente Gómez murió en diciembre de 1935 y en Venezuela comenzaba a respirarse nuevos aire luego de casi 30 años de mano dura. Se hacía campaña para una constituyente y ¡ fin de mundo¡ invitaban a las mujeres a votar.
También estaba en puertas una elección presidencial. Los aspirantes: El general Eleazar López Contreras, quien buscaba la reelección y Diógenes Escalante, respaldado por Isaías Medina Angarita.
En medio de ese ambiente de libertades, el 23 de abril de 1945, el Comité de Unidad Sindical, integrado por Augusto Malavé Villalba, Luis Miquilena, Francisco Olivo, Enrique Daal, Horacio Scott, Juan Herrera y Rodolfo Quintero,  envía un telegrama al presidente Medina Angarita, solicitándole, en nombre de los trabajadores organizados del Distrito Federal y el Estado Miranda, que decrete el Primero de Mayo “Día del Obrero”.
Medina Angarita atendió el llamado y siete días después, el 30 de abril de 1945 –hace 70 años- firmó el decreto 113 que declara el primero de Mayo Día del Trabajador, que hasta ese momento era celebrado en Venezuela el 24 de julio, con el Natalicio del Libertador.
El decreto establece que la celebración sería a partir de 1946. El artículo 3 anuncia que “por Resolución especial se dispondrá lo conveniente para la repartición de los premios a las familias obreras más numerosas”.
Esa primera celebración consistió en una “Gran Manifestación”, que se concentró a las 9 de la mañana en Parque Carabobo, de donde marchó hasta la plaza Urdaneta en El Silencio. Los oradores: Augusto Malavé Villalba, Martín J. Ramírez, Juan Herrera G, Francisco J. Arrietti y Luis Tovar.
Fue la primera página de Últimas Noticias, en su edición del 3 de mayo de 1946. El título fue un calificativo de lo ocurrido: “Formidable manifestación, efectuaron los trabajadores de Caracas…” Isaías Medina Angarita no asistió. Había sido derrocado 7 meses antes, el 18 de octubre de 1945.
Años Bandera
--1886

El presidente de los EEUU Andrew Johnson promulga la llamada Ley Ingersoll estableciendo 8 horas diarias de trabajo. La Ley no se cumplió.

--1884 (noviembre)

Se celebra en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, donde se propuso que a partir del 1 de mayo de 1886 la jornada será de 8 horas.
--1 de mayo de 1886
Los patronos se negaron a permitir la jornada de 8 horas. Hubo enfrentamientos con saldo de 38 muertos y 115 heridos. Varios dirigentes sindicales fueron ejecutados en la horca el 11 de noviembre de 1886.
--1 de mayo de 1889
 El Congreso de la Asociación Internacional de Sindicatos Europeos, celebrado en París, acuerdan instituir la fecha como Día Internacional del Trabajador.
--1 de mayo de 1936
Un grupo de trabajadores marcha en Maracaibo. Es celebración del Día del Trabajador en Venezuela. Juan Vicente Gómez apenas tenía 5 meses de fallecido y los dirigentes sindicales comienzan a reagruparse.
-- 18 de abril de 1938
Eleazar López Contreras, establece por decreto el 24 de julio (natalicio del Libertador) como Día del Trabajador en Venezuela.
--30 de abril de 1945
Isaías Medina Angarita, establece el 1 de mayo Día del Trabajador, como en el resto de los países.
--27 de abril de 1946
Rómulo Betancourt, como presidente de la Junta de Gobierno que derroca a Medina Angarita, agrega que el 1 de mayo es día “feriado y de remuneración obligatoria”, incluyendo los que efectúan sus labores en la agricultura y en la cría.
 



lunes, 6 de enero de 2014

En abril de 2002 se soltó el escorpión



El Silencio y el escorpión, crónica de un golpe de Estado. Brian Nelson, Editorial Alfa, Abril 2012, 341 páginas. Fue escrito inicialmente en inglés (The Silence and the Scorpion). Es una investigación sobre lo ocurrido en Caracas los días 11, 12 y 13 de abril de 2012, “el suceso más tumultuoso del gobierno de Chávez”, que tuvo como consecuencia la salida del Presidente, su retorno y la breve estadía de Pedro Carmona en el Palacio de Miraflores.
El autor es una especie de moderador que va mostrando lo ocurrido “a través de los ojos de los venezolanos comunes y corrientes que estuvieron allí”.
Basándose en esos relatos y en investigaciones propias, Nelson saca sus conclusiones: Una de ellas es que Chávez “estaba preparado para enfrentar un golpe pequeño” pero no “para el vertiginoso caos que se desencadenó el 11 de abril: una anárquica concatenación de eventos precipitados por la marcha, la violencia y el disentimiento de sus tres generales de mayor jerarquía”.
Sobre la presunta participación de Estados Unidos, Nelson precisa que “en el momento de escribir este libro, no tengo ninguna evidencia concluyente de que los Estados Unidos estuviesen directamente involucrados”. Se refiere a las reuniones de oficiales estadounidenses con militares opositores, quienes “posiblemente percibieron la atmósfera antichavista entre los oficiales norteamericanos, lo que incrementó su confianza en que los EE.UU. no condenarían un cambio de régimen… Una presunción que resultó en gran parte cierta”.
Las evidencias reunidas por Nelson lo llevan a pensar que lo ocurrido el 11 de abril  fue “una situación confusa y compleja, influida por docenas y docenas  de actores con intereses propios y agendas muy diversas” que finalizó con “un golpe en medio de un alzamiento popular” donde “no existía un plan premeditado”.
El libro tiene un apéndice, que incluye la investigación del autor “sobre la presencia de francotiradores en los alrededores de Miraflores el 11 de abril”. Lo titula “El acertijo de los francotiradores”. Hay elementos para que el lector saque sus propias conclusiones pero advierte que “cualquiera sea la verdad, está claro que el gobierno ha mostrado poco interés en seguir la pista de los responsables. Ningún guardia nacional ha sido llevado a juicio marcial relacionado con la violencia, incluyendo aquellos que fueron captados por la cámara de video disparándole a la marcha…”
El Silencio y el escorpión es como un lente gran angular que permite ver muchas piezas dispersas de ese rompecabeza que fue abril del 2002.

miércoles, 9 de mayo de 2012

La Planta es algo más que paredes

En los primeros años de gobierno, el presidente Chávez hizo numerosos cambios en el ministerio de Interior y Justicia. Igual en la Dirección de Prisiones. Varios voceros oficiales anunciaron presupuestos millonarios para mejorar las cárceles. Hoy cabe opreguntar, ¿qué paso con ese dinero?


 El presidente Chávez heredó, lo que en 1999 calificó como “uno de los más graves problemas humanos que tenemos en Venezuela”. Se refería a las cárceles. A  comienzos de octubre de ese año anunció que “en cuestión de horas” daría a conocer “un abanico de acciones” para pacificar los centros carcelarios del país. No hubo tal abanico y sí muchos cambios de titulares en el ministerio de Interior y Justicia. Todos, en diferentes tonos han anunciado mejoras carcelarias. "El Despacho del Interior cuenta con más de 60 millardos de bolívares para mejorar la infraestructura carcelaria y construir nuevos centros de reclusión". Luis Alfonso Dávila, Ministro de Relaciones Interiores y Justicia. (El Nacional, 27/09/00)

El 23 de noviembre 2004 el presidente Chávez, mediante decreto 3.265, declara emergencia penitenciaria y nombra una “comisión de alto nivel” para atender la misma. La comisión sería temporal y un representante del ministerio de Interior y Justicia la presidiría.

Desde que se decretó la emergencia hasta mayo de 2005 se realizaron 2.721 evaluaciones técnicas para el otorgamiento de medidas alternativas a la reclusión. Identificaron como principales problemas hacinamiento carcelario, resultado del retraso procesal y de la insuficiencia de la infraestructura existente; ‘la fragilidad del régimen carcelario, consecuencia de la inadecuada infraestructura, reglas y políticas obsoletas, servicios penitenciarios inapropiados y del retardo procesal.

 Del Retén de Catia a La Planta

 Hasta marzo del 97 en Caracas existieron dos centros penitenciarios en Caracas. La Planta y El Retén de Catia, que fue implosionado. El entonces ministro de Justicia, Henrique Meier, se refirió al hecho como la “clausura del Retén de la Ignominia” y en artículo publicado en Últimas Noticias el 16 de marzo de 1997, advertía que “de nada o muy poco valdrá el esfuerzo y la voluntad que hemos puesto para conquistar ese caro anhelo de los vecinos de la parroquia Sucre (…) si no logramos romper el círculo vicioso de la injusticia, origen de la violencia en todas las sociedades y épocas de la historia de la humanidad".
En ese momento anunciaron que la nueva cárcel de Caracas sería construida en Macarao. De eso no se habló más
La administración Chávez parecía que continuaría los pasos del gobierno social cristiano.
Previo al decreto de emergencia carcelaria, el 26-09-00, ministro de Relaciones Interiores y justicia, Luis Alfonso Dávila, anunció que su despacho contaba “con más de 60 millardos de bolívares para mejorar la infraestructura carcelaria y construir nuevos centros de reclusión".
Se fue corriendo la arruga y el problema reventó en todas sus dimensiones el 12 de junio 2011 en el Rodeo I, donde pierden la vida 21 reclusos y un visitante. Durante 5 días la cárcel estuvo controlada por un grupo de presos. Se popularizó la palabra “pran” para designar a los reos que tenía el control de la penitenciaría. El conflicto finalizó con un número indeterminado de muertos y unos fugados en circunstancias extrañas.
Como solución, el presidente Chávez decide aumentar la burocracia. Elimina lo que era la Dirección de Prisiones y crea el Ministerio para Asuntos Penitenciarios. Mete a “la fosforito”  Iris Varela como apaga fuego en ese candelero, olvidando que él había prometido en el 99 que el problema carcelario lo tomaría como “algo personal”.
Abogados penalistas consideran que la ministra está llena de buenas intenciones, pero las cárceles no es cuestión de buenos deseos.
Ahora se habla de eliminar La Planta, donde el viernes 20 de abril a las 11 de la noche María Teresa Marrero, de 21 años, fue asesinada de un balazo en la cabeza por un recluso llamado Ender, quien luego recibió, de parte de otros presos, 50 disparos como castigo por su osadía.
Esa escueta nota, publicada en las páginas de sucesos, reveló que nada ha cambiado en las cárceles: ¡50 disparos! Continúa el tráfico de armas, de municiones, de muchachas!!! Eso no se elimina tumbando unas paredes.




Pedro Carreño Escobar, Ministro de Interior y Justicia, 8-01-07

“…los 25 penales deben someterse a remodelación y un acuerdo existente con España permitirá diferenciar a los presos, de los penados con los procesados. Son proyectos que serán evaluados para aplicarlos a lo largo de cinco años”.



miércoles, 18 de abril de 2012

De Betancourt a Chávez

Más de una vez el presidente Chávez ha comparado el 19 de abril de 1810 con el intento de golpe que protagonizó el 4 de febrero 1992.
Este año estará en Cuba. No es primera vez que se ausenta para la conmemoración de la firma del Acta de la Independencia.
El 19 de abril de 2001, cuando su salud era la de un toro –como lo diagnosticó Naomi Campbell-, estaba de gira por Cartagena de Indias, Canadá y Estados Unidos.
En esa oportunidad, en los actos protocolares lo representó el entonces ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Luis Miquilena.
En su discurso, el ministro hizo un recorrido por distintos  hechos que marcaron la fecha, hasta llegar a “los logros” del actual gobierno.
Destacó el freno a la inflación y el control de cambio. Afirmó que las medidas han sido “un éxito macroeconómico” que empieza a sentirse en el país y que el reto planteado es “sacar la economía y llevarla a oxigenar el bolsillo de nuestra gente pobre”. ¿Qué dirá hoy Miquilena, cuando el gobierno actual ya tiene 13 años y él se alejó hace 9?

 El ejemplo Betancourt
Desde que asumió la Presidencia, Chávez se ha ido extendiendo su tiempo de mando. A pesar de su enfermedad, ya se proyecta hasta el 2021.
Esa obsesión por prolongarse en Miraflores es la contraparte del tan criticado Rómulo Betancourt, quien el 19 de abril de 1964 entregó la Presidencia de la República por segunda vez. Cuatro años antes, el 17 de abril de 1960, durante los actos conmemorativos del Sesquicentenario “de la Independencia Nacional”, afirmó que “en Venezuela se acabaron los asaltos al Poder” y garantizó que “el régimen que se dio el pueblo el 7 de diciembre, no terminará hasta el día 19 de abril de 1964”. Y así fue. Una lección de la llamada Cuarta República que deberían tener en cuenta quienes se consideran fundadores de la Quinta.


martes, 10 de abril de 2012

Abril comenzó en febrero

Un coronel de la aviación pidió públicamente la renuncia del presidente Chávez. Le siguió un capitán de la Guardia Nacional. Oficialmente respondían que eran posturas personales y que todo estaba en paz.

En febrero de 2002 ya había nubarrones en el horizonte de Hugo Chávez. En lo interno, dos oficiales le hacen reclamos públicos y en lo externo, un video enturbia las relaciones entre Venezuela y Colombia.
El mes comienza con una movida de mata en el tren ministerial. Sale de Interior y Justicia Luis Miquilena, una de los mentores políticos del Presidente y entra Ramón Rodríguez Chacín, un discreto militar.
Miquilena jura por todas las cruces que su salida no se debe a diferencias con Chávez y asegura que seguirá “disparando desde la misma trinchera donde dispare Hugo Chávez”. No fue así.
Rodríguez Chacín, por su parte, recibe la papa caliente de explicar por qué había negociado con la Farc la liberación de unos rehenes en territorio colombiano. La gestión fue puesta en evidencia por las periodistas Ibéyise Pacheo, Marta Colomina, Patricia Poleo y Marianela Salazar.
En el ambiente militar, el avispero lo alborotó el coronel de la aviación Pedro Vicente Soto, quien públicamente pide la renuncia del presidente Chávez.  Afirma que en Venezuela no existe democracia y da un ultimátum. Fue secundado por el capitán de la Guardia Nacional Pedro Flores Rivero.
Todo ocurre en medio de celebraciones por el intento del golpe del 4 de febrero de l992, fecha que para Chávez es comparable al 19 de abril de 1810. El Presidente da una rueda de prensa donde se molestó y reprochó a los periodistas las preguntas relacionadas con un supuesto malestar en “el generalato”. También fue consultado sobre el video y reiteró que “fue una misión humanitaria para rescatar a un venezolano en mano de la guerrilla y estoy seguro de que Colombia lo entenderá así”.

“Aquí no habrá golpe ni asonada”

José Vicente Rangel, ministro de Defensa, descartó de plano la posibilidad de un golpe y llamó a “mis colegas periodistas a la cordura, a la sindéresis". Agregó que "los medios son fundamentales, pero eso sí, que asuman responsable y objetivamente la información”.
En la misma onda estaba el ministro Rodríguez Chacín: “Para dar un golpe de Estado se necesita la participación de la Fuerza Armada y esa es una sola columna que está completamente con nuestro proceso”.
El mundo se le ponía pequeño al presidente Chávez: pugnas internas, un coronel alborotando, el precio del petróleo rondando los 16 dólares el barril, el dólar a más de 800 bolívares (Bs. 803 el 9-2-02) y las reservas internacionales en picada. Según el Banco Central de Venezuela, entre el 2 de enero y el 4 de febrero, bajaron  1.496 millones de dólares, al pasar de $ 12.037 millones a $ 10.541 millones.
Pedro Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, llama la atención por la compra nerviosa de dólares: “A finales del año pasado cerró en 9.4 millones de dólares y en enero se ubicó en 1.400 millones
Ante ese panorama, más de uno llama a conciliar. La profesora Janet Kelly (lamentablemente fallecida) advierte el  “peligro de recesión por la excesiva pugnacidad existente”. Considera que Gobierno y oposición “deben dialogar para evitar que la confrontación siga afectando la economía”.
Pide al Presidente rectificar y a los opositores “utilizar con mucha responsabilidad su influencia en los medios”. Propone a los chavistas “dejar la pugna y emprender la tarea de intentar un consenso que regrese al país a la normalidad” y a los antichavistas “respetar el otro lado, no dudar de las motivaciones del otro lado sino suponer su buena fe, tratar de buscar vías de negociación, proponer políticas concretas para el país”.
Eleazar  Díaz Rangel -director de Últimas Noticias- se refiere al llamado de la profesora Kelly: “… deberían llamar a la reflexión, no sólo al Gobierno y a oposición, sino a los propios medios de comunicación”. (Últimas Noticias, 7-2-02, pág. 13).


Chávez conciliador

El 12 de febrero el presidente Chávez convoca a todos los sectores del país a trabajar en conjunto: “Tengo la espada en la mano derecha, pido ayuda a todos para envainar la espada, que es lo que finalmente algún día debemos hacer. Envainar la espada definitivamente. Guardarla en el baúl de los recuerdos y ponerle las dos manos y todo nuestro ser individual y colectivo al desarrollo integral, al arado, a la paz, a la concordia nacional, al respeto de las diversidades pero a la búsqueda de soluciones y de caminos positivos para todos”.
Anuncia medidas fiscales y cambiarias que fueron bien recibidas por la Asociación Bancaria (“mejor que control de cambio”), por el Fondo Monetario Internacional (“van en la dirección correcta”) y por Fedecámaras (“de acuerdo con las decisiones adoptadas”).
En la Asamblea Nacional se arma la sampablera. La oposición  grita que no quiere más impuestos y los sectores oficialistas apoyan al Presidente. La invitación de la profesora Kelly y de Díaz Rangel quedó como un espacio en un periódico de ayer, “que nadie más procura ya leer”.

Si no cumplen ya verán

El coronel Pedro Soto, mediante un comunicado, dio un ultimátum al Gobierno para que rectifique antes de 19 de abril. Exige:
n  Eliminar el Plan Bolívar 2000, que la sede de la Comandancia General de la Aviación continúe en La Carlota; la reincorporación inmediata de todos los oficiales activos que no están ejerciendo sus funciones; el cese del proselitismo político en los cuarteles y que se devuelva la institucionalidad a la FAN y a los poderes públicos; que el Presidente deje de inmiscuirse en las funciones de poderes como el judicial; que el Presidente deje de usar el uniforme militar en actos oficiales y elimine de su discurso político el llamado a la guerra entre los venezolanos. Soto acusó al Presidente de utilizar el Plan Bolívar 2000 “para crear un Estado paralelo y quitarle funciones a las gobernaciones, alcaldías y demás organismos de la administración pública, centralizada y descentralizada”.
n  Al ser consulado qué pasaría si el Presidente no cumple lo solicitado, respondió: “ya verán ustedes cuando el pueblo de Venezuela reaccione qué va a pasar”. (Ultimas Noticias, 13-2-02, pág. 14).

martes, 17 de enero de 2012

Choque de Generales

Choque de Generales. López Contreras - Medina Angarita, escrito por Rafael Simón Jiménez (José Agustín Catalá, editor / El Centauro. Caracas - Venezuela 2010) con prólogo de Diego Bautista Urbaneja.

Es un ameno relato de la historia política de Venezuela desde diciembre de 1935, cuando muere Juan Vicente Gómez hasta octubre de 1945 cuando un golpe de estado depone a Isaías Medina Angarita.
Han pasado más de 70 años y es imposible evitar comparaciones con circunstancia de aquella época y las actuales, comenzando por el bolivarianismo de López Contreras, quien es citado por el autor para explicar el propósito del relanzamiento que hizo del culto a Bolívar: "... mi gobierno creyó necesario levantar el adormecido culto por nuestro héroe máximo, Bolívar, por su obra de liberación continental y por sus principios doctrinarios para oponerlos a las nuevas doctrinas, llámense nazista, fascista o comunista, que han estado tratando de infiltrarse y dominar todas las actividades humanas, espíritu, mentalidad y conciencia. Aún más con una doctrina patriótica y nacionalista se podía contener y eliminar las tendencias a que cada grupo triunfante en nuestras contiendas civiles y políticas, volviera con la funesta tradición de imponer una nueva causa sectaria con su correspondiente caudillo y organizador de otro gobierno arbitrario y despótico". Aclara López Contreras que acusarlo "de Bolivarianismo en beneficio de una política personalista y sectaria, es desconocer mis antecedentes de fervor bolivariano y mi probada actuación pública sin arrestos o pretensiones descabelladas de creerme caudillo militar o político".
Jiménez cita a numerosos autores y reseñas periodísticas para ambientar a la Venezuela de aquella época, luego de la muerte de quien había gobernado durante casi 30 años. En una intervención frente a aspirantes a oficiales en la Escuela Militar, el entonces Ministro de Guerra, Isaías Medina Angarita, afirma algo que es bueno recordar y tenerlo muy presente hoy: "... los hombres son detalles que pasan y Venezuela no debe estar nunca más pendiente de que se le acelere o tranquilice el pulso a un hombre". (Y hoy -75 años después- estamos pendientes del pulso de quien nos gobierna).
López Contreras, por su parte, podía valerse de argumentos jurídicos para continuar en el poder y no lo hizo. Jiménez cita a Tulio Chiossone, "testigo de excepción de los acontecimientos". Asegura Chiossone que "con la mayor honradez" López Contreras "temía que se le pudiera atribuir aspiraciones al continuismo y mucho menos ideas cesaristas que siempre rechazó por temperamento, por formación espiritual y por sus arraigados principios bolivarianos".
Así se va desarrollando esta historia que es la historia de dos hombres que se va cruzando hasta el final, cuando ambos son expulsados del país, sin bienes porque fueron confiscados. López Contreras, por su longividad, (5-5-1883 / 2-1-1973) tuvo la dicha de "verse reivindicado por sus otroras enconados adversarios, que lo colman de halagos y distinciones" y ser elevado a senador vitalicio. "Betancourt y López Contreras se reconciliarán forzados por la necesidad de hacer frente común contra Pérez Jiménez y su tiranía". (¿una lección?).
Medina Angarita tuvo destino diferente: "...casi moribundo, la dictadura militar (...) le permitirá venir a pasar sus últimos días en Venezuela. Muere en Caracas el 15 de septiembre de 1953, meses antes se le habían restituidos sus bienes confiscados durante los juicios expeditivos de responsabilidad administrativa".
Su esposa, Irma Felizzola no acepta los honores fúnebres decretados por el gobierno y "una multitud impresionante colma las calles por donde pasa en hombros de la gente humilde el féretro del recordado hombre público (...) Nadie organiza aquella demostración de fervor doliente. Pero todos comprenden el profundo significado del dolor del pueblo. No era otra cosa, que la prueba una vez más de la identidad con la libertad y el rechazo al despotismo". Al leer la última línea recordé el sepelio de Carlos Andrés Pérez el 6 de octubre del año pasado. El libro de Rafael Simón Jiménez es más que la historia de una década y de dos protagonistas de la misma. Es una lección de lo que debemos cuidar como sociedad amantes de la libertad.


miércoles, 11 de enero de 2012

El Rey José Alfredo Jiménez

Este 19 de enero se cumplen 86 años del nacimiento de Joseé Alfredo Jiménez, quien se autodefinió como "borracho y trovador", lo más cercano a la realidad de lo que fue este mexicano universal, nacido en Dolores de Hidalgo, estado de Guanajuato, el 19 de enero de 1926.
José Alfredo Jiménez es el Rey de la música popular mexicana, "poeta de la desolación marginal, vocero de la lírica cantinera" según Carlos Monsíváis. En 47 años edificó su reinado en una cantidad de canciones que unos estiman en 300, otros en 500 y muchos afirman que llegaron a mil.
Era un músico intuitivo. Nada sabía de composición pero la poesía, las letras le llegaban con facilidad. La música se la silvaba a un arreglista y ya. Rubén Fuentes llevó a la partitura muchas de sus canciones, algunas de ellas cantadas hasta en árabe y por voces tan variadas como la de Jorge Negrete, Javier Solis, Vicente Fernández, Plácido Domingo y Luis Miguel.
Estar en Guanajuato es compartir la música de José Alfredo jiménez a pesar de su desaparición física hace 38 años. El tour por Dolores Hidlago y San Miguel de Allende comprende una parada en el humilde Cementerio (Panteón) Municipal de Nuestra Señora de los Dolores, construído en 1947. La tumba de José Alfredo era tan sencilla como el resto hasta el 23 de noviembre de 1998. Ese día, con la conmemoración de los 25 años de su muerte, fue inaugurado un majestuoso mausoleo, diseñado por el arquitecto mexicano Javier Senosian, esposo de Paloma Jiménez Galviz, hija del cantautor. (http://www.arquitecturaorganica.com/)
Es un gran sombrero de charro con un sarape multicolor, donde se leen los títulos de varias de sus composiciones y el epitafio: La vida no vale nada. (www.youtube.com/watch?=zCmFMYhLKpu)

Para los venezolanos, El Rey es la canción más conocida y cantada de José Alfredo Jiménez. Para sus coterráneos, Camino de Guanajuato es como un himno regional. Este 19 de enero, una vez más, José Alfredo Jiménez, "...nacido en el barrio más humilde/ alejado del bullicio/ de la falsa sociedad". será recordado y festejado como el rey de la música popular mexicana ".