lunes, 4 de mayo de 2015

Los retos de una editorial



Fundavag Ediciones ha publicado 17 obras en tres años, convocado dos concursos y tiene 6 títulos en lista para los próximos meses. Una de sus investigaciones corrigió un error histórico relacionado con la firma de nuestra Acta de Independencia



Fundavag Ediciones está ocupando un espacio que dejaron otros editores. A mediados de marzo de este año dio a conocer el resultado de su primer Concurso de Novela: Cuaderno de Manhattan del joven cumanés Víctor Carreño (1968).
El año pasado convocó su primer Concurso de Literatura para Niños; el texto ganador fue Trompájaro de Eduardo Burger (Caracas, 1975).
Con estos concursos y la publicación de libros como Hotel Humboldt, un milagro en El Ávila, Fundavag Ediciones parece contradecir a quienes sostienen que el negocio editorial en Venezuela se ha puesto difícil.
Fundavag Ediciones es una creación de la Fundación Rosa y Giuseppe Vagnoni,  institución civil de carácter privado, sin fines de lucro, con dos líneas principales de acción: Difundir los logros alcanzados por aquellos que les toca ser emigrantes e inmigrantes y  practicar en forma activa la solidaridad social.
Su presentación pública fue el 25 de abril de 2012, en un acto que se llevó a cabo en el Salón Italia del Centro Italiano Venezolano, con la participación de Laureano Márquez, quien se refirió al rol de los inmigrantes en Venezuela y la importancia de la solidaridad en la sociedad actual. (La Voce d’ Italia 24-4-2012).
Tina Melarosa, presidenta de la Fundación Rosa y Giuseppe Vagnoni, se refiere a la actividad de Fundavag Ediciones en estos momentos que muchos consideran críticos:
-En la Fundación, nuestra actividad editorial no la vemos como un negocio sino como una apuesta al país, a Venezuela. Creemos que es importante asumir un compromiso que implique nuestro agradecimiento a Venezuela. Y eso es lo que hacemos al publicar nuestros libros.
La familia Vagnoni –como la mayoría de nuestros inmigrantes- llegó a Venezuela en la década de los 50. Superaron muchas pruebas y se dedicaron a diferentes actividades.
-¿Cómo comenzó la experiencia editorial de la Fundación?
-Los primeros libros los publicamos asociados con Bid & Co editor y con  la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana. De esa unión surgieron la edición bilingüe (italiano /español)  del poemario Amantes,  del venezolano Rafael Cadenas; un libro de entrevistas titulado  Portugal y Venezuela: 20 testimonios de Yoyiana Ahumada Licea y Fronteras permeables que es una selección de 11 cuentos de narradores italianos contemporáneos.
En la entrevista, Tina  Melarosa estuvo acompañada por Federico Prieto, miembro del consejo editorial de Fundavag Ediciones junto a  Fernando Savater, Filippo Vagnoni, Luigina Peddi y Joaquín Marta Sosa.
-Hasta marzo de este año, ¿cuántos libros ha publicado Fundavag Ediciones?
-En tres años de actividad –precisa Federico Prieto- hemos publicado 17 libros, incluyendo  novela, cuento, poesía, ensayo y literatura para niños.
-¿En ese lapso han tenido algún tipo de reconocimiento?
-Sí. La Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA), capítulo Venezuela, premió como “Mejor libro de divulgación artística (2012) al libro El arte de los aforismos de Víctor Guédez y El misterio de Francisco Isnardi, de Marisa Vannini, obtuvo el Premio Municipal de Literatura, mención Historia (2014), reconocimiento otorgado por el Concejo del Municipio Bolivariano Libertador.
-¿Este año continuará el concurso de novela y de literatura para niños?
-Sí, claro. En ambos casos los hechos superaron nuestras expectativas. En el concurso de novelas recibimos 67 obras y esperábamos 30.
-¿La inmigración como tema era una de las bases para el concurso de novela?
-No, en lo absoluto. El tema era libre y de eso pueden dar fe los integrantes del jurado que estuvo integrado por Victoria de Stéfano, Carlos Sandoval y Antonio López Ortega.
-Lo pregunto  porque la novela trata de las angustias de un estudiante venezolano, de “casi treinta años” en Nueva York y además le dedica un gran espacio  a Federico García Lorca y su Poeta en Nueva York
-… Tienes razón, pero el tema era libre.
-Aparte de los concursos ¿qué obras tienen en proyecto?
-Tenemos en lista seis nuevos libros. Ellos son: Cien mujeres,  que son 100 relatos relacionados con la violencia de género. Compilación Kira Kariakin, Virginia Riquelme y Violeta Rojo.  Derrotar la desigualdad  (El reto crucial de nuestro tiempo) Autores varios. Fervor de Caracas,  compilación Ana Teresa Torres y tres tomos  con todos los cuentos de Salvador Garmendia. Ese es el plan de este año.

El misterioso Isnardi
Marisa Vannini de Gerulewicz le aguó la fiesta a los italianos que con orgullo afirmaban que uno de ellos había actuado como Secretario del Congreso Constituyente de Venezuela y por lo tanto, su rúbrica aparecía en el Acta de Independencia.
Entre esos orgullosos estaban los Vagnoni. Por eso encomendaron a Edgardo Mondolfi Gudat un estudio sobre el personaje. Inician varias líneas de investigación y ¡Oh sorpresa¡¡ Comienzan a sospechar que el firmante del Acta de la Independencia no es italiano sino más español que el jamón de Jabugo y como si fuera poco, estaba abiertamente contra la corona.
La sospecha se confirma con un estudio que localizan en la ciudad autónoma española de Ceuta, en el Norte de África, editado en el 2001con la firma de Marissa Vannini, prólogo de Ramón J. Velásquez y desconocido en Venezuela.
En el transcurso encuentran que hay tres personajes con el mismo nombre. Por ello, qué mejor nombre que El misterio de Francisco Isnardi. El resultado dejó aturdidos a los Vagnoni. Estuvieron a punto de olvidar el proyecto, pero luego decidieron continuar y así corregir un error histórico. Sabia decisión.

 Un libro de película
Hotel Humboldt. Un milagro en el Ávila fue publicado en el 2014 por Fundavag Ediciones con patrocinio de industrias Palmat, C.A. Son 328 páginas escritas por Joaquín Marta Sosa; Gregory Vertullo y Federico Prieto.
Federico Prieto, quien se define como “un obsesivo” con los temas, comenzó hace años con la idea de hacer un documental sobre la construcción del Hotel Humboldt. La falta de material gráfico era las piedras en el camino. Por eso comienza a pensar en un libro que podía ser editado por Fundavag tomando en cuenta la importante participación de inmigrantes en la construcción.
En la elaboración del libro van encontrando material fílmico abandonado y fotografías. De esa manera se va completando el documental y el libro va tomando forma. Es un libro de papel satinado con un DVD que contiene el documental que –asegura Prieto- ha participado en varios festivales de documentales de arquitectura “y se puede ver en youtube con subtítulos en inglés”.
Tiene además un CD Rom intercativo para sistema Window que muestra la diversidad biológica del Parque Nacional El Ávila o Warairarepano. “Este libro –anuncia Prieto- será reeditado este año porque la primera edición se agotó”.

jueves, 30 de abril de 2015

70 años del Día del Trabajador



El 30 de abril de 1945 el general Isaías Medina Angarita firmó el decreto que establecía el “Día del Obrero”. La primera celebración oficial fue un año después. En 1936 un  grupo de zulianos marcharon  por su cuenta.



Hace 70 años los trabajadores venezolanos se montaron en un tren que arrancó en Paris y tenía 56 años rodando por el mundo: la celebración del Día del Trabajador.
Juan Vicente Gómez murió en diciembre de 1935 y en Venezuela comenzaba a respirarse nuevos aire luego de casi 30 años de mano dura. Se hacía campaña para una constituyente y ¡ fin de mundo¡ invitaban a las mujeres a votar.
También estaba en puertas una elección presidencial. Los aspirantes: El general Eleazar López Contreras, quien buscaba la reelección y Diógenes Escalante, respaldado por Isaías Medina Angarita.
En medio de ese ambiente de libertades, el 23 de abril de 1945, el Comité de Unidad Sindical, integrado por Augusto Malavé Villalba, Luis Miquilena, Francisco Olivo, Enrique Daal, Horacio Scott, Juan Herrera y Rodolfo Quintero,  envía un telegrama al presidente Medina Angarita, solicitándole, en nombre de los trabajadores organizados del Distrito Federal y el Estado Miranda, que decrete el Primero de Mayo “Día del Obrero”.
Medina Angarita atendió el llamado y siete días después, el 30 de abril de 1945 –hace 70 años- firmó el decreto 113 que declara el primero de Mayo Día del Trabajador, que hasta ese momento era celebrado en Venezuela el 24 de julio, con el Natalicio del Libertador.
El decreto establece que la celebración sería a partir de 1946. El artículo 3 anuncia que “por Resolución especial se dispondrá lo conveniente para la repartición de los premios a las familias obreras más numerosas”.
Esa primera celebración consistió en una “Gran Manifestación”, que se concentró a las 9 de la mañana en Parque Carabobo, de donde marchó hasta la plaza Urdaneta en El Silencio. Los oradores: Augusto Malavé Villalba, Martín J. Ramírez, Juan Herrera G, Francisco J. Arrietti y Luis Tovar.
Fue la primera página de Últimas Noticias, en su edición del 3 de mayo de 1946. El título fue un calificativo de lo ocurrido: “Formidable manifestación, efectuaron los trabajadores de Caracas…” Isaías Medina Angarita no asistió. Había sido derrocado 7 meses antes, el 18 de octubre de 1945.
Años Bandera
--1886

El presidente de los EEUU Andrew Johnson promulga la llamada Ley Ingersoll estableciendo 8 horas diarias de trabajo. La Ley no se cumplió.

--1884 (noviembre)

Se celebra en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, donde se propuso que a partir del 1 de mayo de 1886 la jornada será de 8 horas.
--1 de mayo de 1886
Los patronos se negaron a permitir la jornada de 8 horas. Hubo enfrentamientos con saldo de 38 muertos y 115 heridos. Varios dirigentes sindicales fueron ejecutados en la horca el 11 de noviembre de 1886.
--1 de mayo de 1889
 El Congreso de la Asociación Internacional de Sindicatos Europeos, celebrado en París, acuerdan instituir la fecha como Día Internacional del Trabajador.
--1 de mayo de 1936
Un grupo de trabajadores marcha en Maracaibo. Es celebración del Día del Trabajador en Venezuela. Juan Vicente Gómez apenas tenía 5 meses de fallecido y los dirigentes sindicales comienzan a reagruparse.
-- 18 de abril de 1938
Eleazar López Contreras, establece por decreto el 24 de julio (natalicio del Libertador) como Día del Trabajador en Venezuela.
--30 de abril de 1945
Isaías Medina Angarita, establece el 1 de mayo Día del Trabajador, como en el resto de los países.
--27 de abril de 1946
Rómulo Betancourt, como presidente de la Junta de Gobierno que derroca a Medina Angarita, agrega que el 1 de mayo es día “feriado y de remuneración obligatoria”, incluyendo los que efectúan sus labores en la agricultura y en la cría.
 



lunes, 6 de enero de 2014

En abril de 2002 se soltó el escorpión



El Silencio y el escorpión, crónica de un golpe de Estado. Brian Nelson, Editorial Alfa, Abril 2012, 341 páginas. Fue escrito inicialmente en inglés (The Silence and the Scorpion). Es una investigación sobre lo ocurrido en Caracas los días 11, 12 y 13 de abril de 2012, “el suceso más tumultuoso del gobierno de Chávez”, que tuvo como consecuencia la salida del Presidente, su retorno y la breve estadía de Pedro Carmona en el Palacio de Miraflores.
El autor es una especie de moderador que va mostrando lo ocurrido “a través de los ojos de los venezolanos comunes y corrientes que estuvieron allí”.
Basándose en esos relatos y en investigaciones propias, Nelson saca sus conclusiones: Una de ellas es que Chávez “estaba preparado para enfrentar un golpe pequeño” pero no “para el vertiginoso caos que se desencadenó el 11 de abril: una anárquica concatenación de eventos precipitados por la marcha, la violencia y el disentimiento de sus tres generales de mayor jerarquía”.
Sobre la presunta participación de Estados Unidos, Nelson precisa que “en el momento de escribir este libro, no tengo ninguna evidencia concluyente de que los Estados Unidos estuviesen directamente involucrados”. Se refiere a las reuniones de oficiales estadounidenses con militares opositores, quienes “posiblemente percibieron la atmósfera antichavista entre los oficiales norteamericanos, lo que incrementó su confianza en que los EE.UU. no condenarían un cambio de régimen… Una presunción que resultó en gran parte cierta”.
Las evidencias reunidas por Nelson lo llevan a pensar que lo ocurrido el 11 de abril  fue “una situación confusa y compleja, influida por docenas y docenas  de actores con intereses propios y agendas muy diversas” que finalizó con “un golpe en medio de un alzamiento popular” donde “no existía un plan premeditado”.
El libro tiene un apéndice, que incluye la investigación del autor “sobre la presencia de francotiradores en los alrededores de Miraflores el 11 de abril”. Lo titula “El acertijo de los francotiradores”. Hay elementos para que el lector saque sus propias conclusiones pero advierte que “cualquiera sea la verdad, está claro que el gobierno ha mostrado poco interés en seguir la pista de los responsables. Ningún guardia nacional ha sido llevado a juicio marcial relacionado con la violencia, incluyendo aquellos que fueron captados por la cámara de video disparándole a la marcha…”
El Silencio y el escorpión es como un lente gran angular que permite ver muchas piezas dispersas de ese rompecabeza que fue abril del 2002.

miércoles, 9 de mayo de 2012

La Planta es algo más que paredes

En los primeros años de gobierno, el presidente Chávez hizo numerosos cambios en el ministerio de Interior y Justicia. Igual en la Dirección de Prisiones. Varios voceros oficiales anunciaron presupuestos millonarios para mejorar las cárceles. Hoy cabe opreguntar, ¿qué paso con ese dinero?


 El presidente Chávez heredó, lo que en 1999 calificó como “uno de los más graves problemas humanos que tenemos en Venezuela”. Se refería a las cárceles. A  comienzos de octubre de ese año anunció que “en cuestión de horas” daría a conocer “un abanico de acciones” para pacificar los centros carcelarios del país. No hubo tal abanico y sí muchos cambios de titulares en el ministerio de Interior y Justicia. Todos, en diferentes tonos han anunciado mejoras carcelarias. "El Despacho del Interior cuenta con más de 60 millardos de bolívares para mejorar la infraestructura carcelaria y construir nuevos centros de reclusión". Luis Alfonso Dávila, Ministro de Relaciones Interiores y Justicia. (El Nacional, 27/09/00)

El 23 de noviembre 2004 el presidente Chávez, mediante decreto 3.265, declara emergencia penitenciaria y nombra una “comisión de alto nivel” para atender la misma. La comisión sería temporal y un representante del ministerio de Interior y Justicia la presidiría.

Desde que se decretó la emergencia hasta mayo de 2005 se realizaron 2.721 evaluaciones técnicas para el otorgamiento de medidas alternativas a la reclusión. Identificaron como principales problemas hacinamiento carcelario, resultado del retraso procesal y de la insuficiencia de la infraestructura existente; ‘la fragilidad del régimen carcelario, consecuencia de la inadecuada infraestructura, reglas y políticas obsoletas, servicios penitenciarios inapropiados y del retardo procesal.

 Del Retén de Catia a La Planta

 Hasta marzo del 97 en Caracas existieron dos centros penitenciarios en Caracas. La Planta y El Retén de Catia, que fue implosionado. El entonces ministro de Justicia, Henrique Meier, se refirió al hecho como la “clausura del Retén de la Ignominia” y en artículo publicado en Últimas Noticias el 16 de marzo de 1997, advertía que “de nada o muy poco valdrá el esfuerzo y la voluntad que hemos puesto para conquistar ese caro anhelo de los vecinos de la parroquia Sucre (…) si no logramos romper el círculo vicioso de la injusticia, origen de la violencia en todas las sociedades y épocas de la historia de la humanidad".
En ese momento anunciaron que la nueva cárcel de Caracas sería construida en Macarao. De eso no se habló más
La administración Chávez parecía que continuaría los pasos del gobierno social cristiano.
Previo al decreto de emergencia carcelaria, el 26-09-00, ministro de Relaciones Interiores y justicia, Luis Alfonso Dávila, anunció que su despacho contaba “con más de 60 millardos de bolívares para mejorar la infraestructura carcelaria y construir nuevos centros de reclusión".
Se fue corriendo la arruga y el problema reventó en todas sus dimensiones el 12 de junio 2011 en el Rodeo I, donde pierden la vida 21 reclusos y un visitante. Durante 5 días la cárcel estuvo controlada por un grupo de presos. Se popularizó la palabra “pran” para designar a los reos que tenía el control de la penitenciaría. El conflicto finalizó con un número indeterminado de muertos y unos fugados en circunstancias extrañas.
Como solución, el presidente Chávez decide aumentar la burocracia. Elimina lo que era la Dirección de Prisiones y crea el Ministerio para Asuntos Penitenciarios. Mete a “la fosforito”  Iris Varela como apaga fuego en ese candelero, olvidando que él había prometido en el 99 que el problema carcelario lo tomaría como “algo personal”.
Abogados penalistas consideran que la ministra está llena de buenas intenciones, pero las cárceles no es cuestión de buenos deseos.
Ahora se habla de eliminar La Planta, donde el viernes 20 de abril a las 11 de la noche María Teresa Marrero, de 21 años, fue asesinada de un balazo en la cabeza por un recluso llamado Ender, quien luego recibió, de parte de otros presos, 50 disparos como castigo por su osadía.
Esa escueta nota, publicada en las páginas de sucesos, reveló que nada ha cambiado en las cárceles: ¡50 disparos! Continúa el tráfico de armas, de municiones, de muchachas!!! Eso no se elimina tumbando unas paredes.




Pedro Carreño Escobar, Ministro de Interior y Justicia, 8-01-07

“…los 25 penales deben someterse a remodelación y un acuerdo existente con España permitirá diferenciar a los presos, de los penados con los procesados. Son proyectos que serán evaluados para aplicarlos a lo largo de cinco años”.